Texto_Bru Romero
Su sonido y sus ritmos son tan reconocibles que a estas alturas de la película no les vamos a pedir que nos sigan dejando con la boca abierta. El caso es que lo consiguen, porque son pocas las bandas, hoy en día, que puedan decir que llevan 30 años en la brecha musical, y sumando.
En 2023 nos gustaron en su álbum The Death of Randy Fitzsimmons y este año vuelven a la carga porque a ellos lo que les gusta es sonar bien fuerte. Dos años les han bastado para volver con ganas, y claro que lo han conseguido. Y es que si algo nos queda claro de la banda de Fagersta (Suecia), conocida por su garra sobre el escenario y sus "uniformes" en impoluto blanco y negro, es que sus composiciones garage, postpunk, rock y todo junto no han perdido ni el brillo ni el rugido original.
Así, descubrimos con mucha ilusión groupie que todavía les quedan muchas inéditas en ese cajón donde decidieron dejar en reposo esas canciones que pensaban no iban a funcionar entonces y que ahora bailamos como hace el último en irse de la pista.
Macarras hasta la muerte
Encontramos en The Hives Forever, Forever The Hives un álbum que sin ser álbum mayúsculo es mejor que el de cualquiera de la competencia, que ve casi abrumado cómo Pelle Almqvist, Niklas Almqvist, Christian Grahn, Johan Gustafsson y Mikael Karlsson siguen siendo los mismos kamikazes de siempre, que van virando del macarrismo a la balada más íntima y personal, e ideal para corear mechero en mano en vivo, que es donde The Hives siguen siendo imbatibles.
Como para no volverlos a escuchar una y otra vez, hasta que no podamos más. Genio y figura, realeza segura.