Y es que solo hace falta echarle un ojo a las propuestas que McQueen ha diseñado para el próximo otoño/invierno para darse cuenta que ha confeccionado todo un armario a la medida del poeta y ecritor inglés y de todos aquellos poetas malditos que, a finales del XIX, amaron, bebieron, follaron y se drogaron como si no hubiera un mañana.
Una esencia que parece adueñarse de la colección ideada por el director creativo de McQueen, Seán McGirr, que invoca al dandi de aquellos años para traerlo a la actualidad, y hacerle partícipe de una línea para la temporada otoño/invierno que cuida el detalle y no tiene desperdicio. Una colección que sin dejar de beber en Wilde, Verlaine, Rimbaud, Baudelaire o Vesta Tilley, si quieres abrir el campo e incluir a esta actriz que supo parodiar la elegancia masculina con mucho tino, para presentar looks que entran por los ojos y nos crean la necesidad de poseer a la de ya.
Prendas románticas, que no escatiman en volantes, cortes sartoriales, líneas tan ceñidas al cuerpo como al vuelo, toques militares aquí y allá y una paleta de color que entre el negro, el azul marino, el blanco y el borgoña empacan aún más si cabe la clara rendición a una época pasada que se reactualiza para la ocasión y nos queda divinamente. "Nunca se puede ser demasiado educado ni ir demasiado arreglado", ¡cuánta razón, Mr. Wilde! ¡Lo has conseguido McGirr!
Texto: Bru Romero