Texto_Bru Romero
El pijama salta a la calle
O, al menos, para el hombre, que llega quizá un poco tarde a esta tendencia. Y es que, como casi siempre, las féminas vuelven a dirigir la avanzadilla en estas lides, demostrando que lo suyo es ser visionarias. Como Lady Gaga o Judy Garland hasta el último balanceo.
Porque si nuestras queridas damas ya llevan velocidad crucero en esto de enfundarse hechuras y tejidos propios del pijama nocturno, el clásico dos piezas con botones, nosotros no hemos querido pasar por alto esta tendencia tan cómoda como tremendamente sofisticada. Una locura para algunos y un símbolo de transgresión para otros, que salta a las pasarelas de Milán, París y Madrid porque no hay nada más interesante que un europeo redefiniendo las líneas del minimalismo. Un estímulo que logra doblegar las normas estilísticas del armario masculino para abrazar siluetas en algodón, seda, viscosa, lino o similar, así como múltiples versiones que van de los tejidos lisos al siempre perfecto milrayas, que hoy escenifican de White Mountaineering, Dolce&Gabbana o Kiko Kostadinov. Cortes más fluidos, luminosidad y amor por el estilo pijamero de un dandy actual que debe mucho a sus antepasados de coñac después de cenar, pero no quiere dejar de aprovechar el momento para lucir estos looks caseros que, esta temporada (y lo más seguro que la siguiente) asalten la calzada. Una cómoda armadura frente a los peligros del exterior y con la que somos capaces de difuminar los límites que separan la intimidad de nuestra vida social, no necesariamente laboral. ¿Estás preparado para dejarte de vergüenzas y lidiar con esta moda tan democrática como refinada? No querrás llevar otra cosa.

Lazoschmidl

Amiri

Dolce&Gabbana

Dunhill

Emporio Armani

Officine Generale

Sean Suen

Todd Snyder

White Mountaineering
De los sorbete a los tierra (y vuelta a empezar)
Si ya te aburre tanto beige como color para saltarse las reglas del blanco, el negro u otros tonos que nunca llaman al riesgo, ¿por qué no celebrar que existen tonos tan versátiles como los pastel y los marrones en toda su frenética e interesante variedad?
Porque si el color Pantone del año pasado fue el Mocha Mousse, este 2026 el Cloud Dancer, un blanco sin aditivos, es el que marca la pauta a seguir. Un alivio a toda luz que nos permite dar rienda suelta a nuestra imaginación, mientras le damos bien de blanco a esos tonos intensos que conforman los colores primarios de toda la vida, y que tanto parecían gustar a nuestra intensita profe de plástica. Un malabarismo colorista y disfrutón que da como resultado estilismos que, sin quererle cerrar en ningún caso la puerta a la paleta de color que nos llega de la tierra (y de todo lo que nos puede ofrecer, que no es poco), apuesta también por los tonos sorbete, esos pasteles que parecían no salir de la cunita del bebé o del cucurucho más chupable, como idónea combinación para no encasillarse sin personalidad ni temperamento. De este modo, firmas como Willy Chavarria, Prada o Marine Serre sacan a desfilar a esos tierra, ocres, especiados y demás familia para que se den la mano con los más suaves de la caja de lápices, con los que colorear nuestro armario vestidor, que aburrido es imposible que sea. Una buena temporada para experimentar sin fin, sin miedo ni tapujos, mientras vamos marcando el paso sin caer en un exceso que deslumbre a nuestro paso, pero tampoco en un aburrimiento latente e inaguantable. ¿Para qué ponernos en la encrucijada de tener que elegir si podemos probar a qué sabe cada uno?

Ami Paris

Egonlab

Louis Vuitton

Marine Serre

Balmain

Dior

Willy Chavarria

Prada

Todd Snyder
Díscolo-cados
El invierno terminó y no se nos caen los anillos a la hora de abandonar nuestro uniforme de abrigo, bufanda y jersey bien grueso para renacer más ligeros de equipaje. Una temporada primavera/verano que se nos descubre desenfrenada, cálida y llena de posibilidades… porque para gustos, los colores.
Por eso, no dudamos en aflojar las reglas, mientras nos encargamos de ser nosotros mismo, luciendo lo que se nos antoje y sin atender a ningún tipo de presión estilística impuesta. Un guiño a esos 70/80 en los que para intentar poner broche final a las décadas anteriores, se desdibujaban las siluetas tipo para transgredir y revolucionar desde lo opuesto, desde la practicidad frente al exotismo, desde lo funcional y lo exclusivamente estético. Porque si la moda es pasatiempo, y hasta la sastrería ha rebajado sus puntadas más duras, el futuro nos llega más suave, más desenfadado y con más volumen y locura. Una oportunidad de hacer nuestras las tendencias que más guapos nos hagan sentir, a la vez que la solemnidad peor entendida nos la dejamos en el baúl de Karina, donde dejamos descansar los últimos gritos de antaño, porque hemos venido a jugar. De microshorts, muy shorts, a las opciones más desestructuradas, sin olvidar que podemos disfrutar de looks más atrevidos o clasiquitos, que no necesariamente tenemos que cambiar para que vuelvan a estar de moda. Firmas como Dsquared2, Jacquemus y Steven Passaro sueltan el señuelo y nosotros no solo nos lo llevamos a nuestra más personal esencia, sino que damos de qué hablar a los detractores de la sala y a su reticencia a no equivocarse porque lo de experimentar no es algo que nunca haya ido con ellos. Pobres almas en desgracia. Pobres.

Dries Van Noten

DSquared2

Jacquemus

Juun_J

Kidsuper Studios

LGN Louis Gabriel Nouchi

Steven Passaro

Tommy Hilfiger

Vivienne Westwood