Hay tareas de nuestro día a día que por rutinarias pasan casi desapercibidas. Tanto que al preguntarnos por ellas, hay ocasiones en las que no sabemos contestar por qué las hacemos de una manera y no de otra. ¿Cómo te atas los cordones de tus zapatos? ¿Qué calcetín te pones antes? ¿Los dientes te los lavas antes o después de desayunar? Si eres, ahora mismo, todo un mar de dudas, tranquilo… vamos a ayudarte resolviéndote esta última o, al menos, aconsejándote sobre la mejor manera de proceder.

Para los que crean que es mejor cepillarse los dientes después de desayunar y así quitarse ese sabor a café, huevos fritos con bacon o tostadas con mermelada de melocotón, comentarles que ya es hora de cambiar la tradición.

Según estudios, cepillarse la piñata justo antes de desayunar podría ser la mejor opción pues consigues una capa de flúor antes de empezar a comer y así proteges tu dentadura de caries indeseables. De este modo, evitarías que el ácido que hay en tu boca tras el desayuno se extienda por todos los dientes y que, sin quererlo, fueras cargándote el esmalte que los recubre. Un orden de los factores que, en esta ocasión, si alteraría el producto, pero te ayudaría a no tener que acabar en el dentista in extremis. Seguiremos informando. De nada.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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