Javier, perdona por llamarte Javier (como si nos conociéramos de toda la vida) pero es que ya eres como de casa. Hemos seguido todas tus programas como patinador (los cortos, los libres y las exhibiciones) y ya te sentimos como ese hermano, primo, mejor amigo del que nos sentimos plenamente orgullosos por sus logros. Ahora, con el bronce en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang, ya en tu particular medallero, no podemos por más que seguir aplaudiéndote con la misma cara de embobados que se nos quedó cuando te vimos por vez primera en tus actuaciones de 2006, Dragon/The Bruce Lee Story o El Padrino.

Con 26 años y una vida de éxitos que ya prepara su paulatina retirada, Javier Fernández se ha marcado un programa largo (El Hombre de la Mancha) con apenas un par de errores, que si hubiéramos sido jurado nosotros le hubiéramos pasado sin problema, y con el que el deportista rompe la maldición que había impedido que España se subiera a un podio de unos Juegos de invierno desde hace 26 años. Una actuación con la que se quita aquella mancha de mora que supuso Sochi en su carrera (por casi dos puntos se quedaba fuera del bronce).

Una coreografía cuidada marcando cada uno de los movimientos, sin improvisaciones y con una técnica maestra digna de esos bellos ángeles cuyo talento les hace rozar el cielo con los dedos o el hielo con los pies (según se mire). Un madrileño que consigue la primera medalla olímpica en patinaje artístico para nuestro país y con la que cierra un ciclo labrado a sangre, sudor y mucho buen humor. Una última aventura a ritmo de cuádruple con la que demuestra que cuando hay destreza, aptitud y arte (mucho arte) se puede hacer de lo complejo, un ejercicio sin complicación a ojos del espectador que vibra con la magia de Súper Javi, la perfección de su puesta en escena y la elegancia y naturalidad de este adonis de la pista que con este bronce escribe un nuevo capítulo en el deporte español. Javi, we love you!

Y ahora, a disfrutar con nuestros mejores programas. Aquí nuestra particular selección.

y nuestra favorita…

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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