Seguramente no será la primera vez que hayas visto a tus abuelos servirse una vasito de vino con cada comida. Lo que parecería un simple gusto o tradición, podría convertirse en todo un tanto en salud que, de primeras, se nos podría haber pasado por alto. Y es que qué razón siguen teniendo nuestros mayores, que no dan puntada sin hilo, y además siguen sabiendo cómo ser los más disfrutones de la mesa.

“Beber cantidades moderadas de vino con las comidas puede prevenir la diabetes de tipo 2 si no se tiene otra condición de salud que pueda verse afectada negativamente por el consumo moderado de alcohol y en consulta con el médico”. Así nos lo hacen saber los estudios que el Dr. Hao Ma, ha llevado a cabo como analista bioestadístico del Centro de Investigación de la Obesidad de la Universidad de Tulane, unos análisis pormenorizados sobre el efecto de pequeñas dosis de alcohol en nuestro organismo, en relación con la diabetes y los niveles de azúcar en sangre.

Un nuevo hallazgo que sigue iluminando el camino de los más fanáticos del vino tinto, especialmente, que no solo verían cómo sus momentos para socializar se siguen amenizando con ricos vinos que llevarse a la boca, sino que durante el camino estarían entrando a formar parte de esa parte de la población con 14% menos de probabilidad de desarrollar diabetes. ¿El motivo? Por el resveratrol y otras sustancias químicas nutritivas que, a modo de antioxidantes, podrían ayudar al metabolismo de la glucosa. Unos resultados que vendrían a confirmar su beneficio en pequeñas dosis, como bien hacen nuestros mayores que de la vida saben un rato.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *