Existe una reciente sentencia del Tribunal de Justicia europeo que nos da alguna clave sobre la situación del matrimonio gay en la UE.

Hace poco, a raíz de las celebraciones del Orgullo, escuchaba yo a varios cuñaos opinando sobre la oportunidad de seguir con ese tipo de reivindicaciones en un momento en el que ya se había logrado la legalidad del matrimonio homosexual; aseguraban que con eso ya estaba todo conseguido y que era hora de sentarse a disfrutarlo tranquilamente, en casa y sin dar mucho la lata ni tratar de escandalizar con tanto desfile provocador. Pocos días después, por razones de mi trabajo, llegó a mis manos la sentencia de 5 de junio de 2018 de la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), la cual reconoce que el derecho de los ciudadanos de la Unión y de los miembros de sus familias a circular y residir libremente en el territorio de los Estados incluye a los cónyuges del mismo sexo; así que no pude evitar replantearme todos aquellos argumentos que había escuchado, lo confieso, en una conversación ajena.

El caso de la sentencia es muy sencillo: un ciudadano estadounidense y su pareja, varón de nacionalidad rumana, tras convivir varios años en EE. UU. se trasladan a vivir a Bélgica, donde contraen matrimonio; tras dicho matrimonio deciden establecerse en Rumanía. El estadounidense solicita permiso de residencia como cónyuge del rumano y se encuentra con que se le deniega tal permiso puesto que la legislación rumana no permite los matrimonios entre personas del mismo sexo y, por ello, dicho país no le reconoce como cónyuge de su esposo. Esa decisión es recurrida ante los tribunales y, como ya he adelantado al principio, el TJUE le ha quitado la razón a Rumanía y ha resuelto que, al menos a efectos de conceder el permiso de residencia e independientemente de que regule o no los matrimonios homosexuales, dicho país ha de reconocer la legalidad del matrimonio válidamente celebrado en otro Estado miembro entre dos personas del mismo sexo. Llega incluso a afirmar la sentencia que el término “cónyuge” es neutro desde el punto de vista del género y que, por ello, se puede utilizar indistintamente para matrimonios del mismo o de distinto sexo; dando de ese modo una implícita aunque parcial efectividad a los matrimonios homosexuales en aquellos países de la Unión Europea en que ni se han legalizado ni se quieren reconocer. Sin embargo, y pese a lo innovador que el fallo de dicha sentencia puede parecer, si profundizamos en la tramitación del procedimiento seguido ante el TJUE podemos descubrir que en el mismo se realizaron varias (y digo varias porque no son pocas) alegaciones por parte de varios (y digo varios porque no son pocos) países miembros de la Unión Europea que se oponían al obligatorio reconocimiento del matrimonio gay válidamente celebrado en otros países de la misma Unión por “el carácter fundamental de la institución del matrimonio y la voluntad de varios Estados miembros de preservar una concepción de dicha institución como una unión entre un hombre y una mujer” (sic). Es cierto que, de momento, el TJUE les ha parado los pies y ha dicho que reconocer el matrimonio homosexual solo con el fin de conceder la residencia a un cónyuge del mismo sexo no afecta negativamente a la institución del matrimonio; pero también resulta indudable que la tramitación de este asunto ha puesto de manifiesto la existencia de varios Estados miembros de la Unión Europea que orgullosamente se han erigido en defensores del concepto clásico de matrimonio, el heterosexual, y que están decididos a mantenerse firmes en el ejercicio de tal defensa no solo impidiendo la legalización del matrimonio homosexual en sus legislaciones, sino incluso atacando la efectividad del celebrado fuera de sus fronteras.

Me estoy quitando de las discusiones, pero si soy sincero llevo varios días buscando a aquellos cuñaos para comentar con ellos la sentencia… Ese es el problema de escuchar conversaciones ajenas, que luego no tienes derecho a réplica.

Texto: Borja Álvarez Iglesias

Ilustración: Javier Bellota

Agradecimientos: WWW.BORJABOGADOS.ES,

+34 985 737 304

Posted by:Redacción Dear

Todos los hombres están en Dear. Todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *