Qué poco nos hace falta para perder los nervios. Si hace unos meses ya anunciábamos que Tilda Swinton se pondría a las órdenes de nuestro manchego más famoso, es ahora su productora, El Deseo, la encargada de compartir con el mundo y con todos nosotros que ya no teníamos uñas que comer, la primera toma de contacto con el corto The Human Voice. ¿Lo vemos?

Solo hemos necesitado de un escaso minuto y un clip audiovisual sin palabra alguna para que nuestra curiosidad se haya disparado hasta un punto inimaginable. La Swinton vestida de traje de época rojo (¿Valentino?) y saliendo hacia la luz (desde la opacidad de una sábana) con la rectitud y esencia regia que siempre recorre el cuerpo de la camaleónica actriz. La notamos preocupada, pensativa… ¿Qué le habrá dicho/hecho Pedro Almodóvar?

El director de cine trae así un texto de Cocteau que tenía ganas de rodar. Un cortometraje que, tras Dolor y Gloria, supone una absoluta bocanada de aire fresco en una filmografía que hace mucho no añadía un formato como el de The Human Voice. Ambientada en París, todo parte desde la última llamada telefónica que una mujer mantiene con su amante de cinco años, previa a la boda de este con otra mujer. Una llamada que paraliza a la protagonista y la sume en una depresión sin igual. Almodóvar ya estrenó el texto en 1987 en la película La ley del deseo, donde el personaje de Carmen Maura aparecía en una producción escénica de la misma.

Un nuevo trabajo que será el primero tras haberlo pasado malamente durante el confinamiento y que, como sabrás, antecede al otro proyecto que ya anunció y que no es otra cosa que la adaptación del A Manual for Cleaning Women de Lucia Berlin, que también estará rodado en inglés. De momento, solo tendremos que esperar a que este mismo mes The Human Voice se estrene en el Festival de Venecia. ¡Ganas! ¡Mucha mierda, Pedro!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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