Toda la vida diciendo “ojalá trabajar menos y pasar más tiempo en casa o con los nuestros” y cuando ese pensamiento se hace realidad, nos sentimos fatigados, cansados e, incluso, atontados. ¿Te ha pasado verdad? Seguramente no encuentres explicación pero nosotros sí la tenemos. Sigue leyendo.

El principal reto al que nos enfrentamos, y que quizá no habíamos tenido en cuenta hasta este momento, es el de adaptarnos a la nueva situación. Algo que no solo puede llegar a afectar a nuestra salud mental sino también a la de nuestro organismo que según pasan los días en casa empieza a acusar síntomas de cansancio extremo, lentitud mental e incluso discordancia en movimientos. Vamos, un cuadro de comedor.

Pero, ¿por qué nos sentimos tan aturdidos, perdidos en nuestra propia casa si tampoco es que estemos llevando una vida tan activa? Pues, precisamente por eso. Con el cambio de costumbres, la sensación de cansancio y el atontamiento pueden ser los primeros síntomas de este “arresto” domiciliario temporal que podrían llevarnos a situaciones de angustia y/o ansiedad si no les ponemos freno. ¿Cómo hacerlo?

Lo primero que tenemos que interiorizar es que todos estos males dependen del sueño o de una “inercia del sueño”, que confirma la Dra. Natasha Bijlani, que es una fase entre el sueño y el despertar que se alargaría más de lo normal. De este modo, nos sentiríamos somnolientos, cansados o con muy poca rapidez para pensar ni, a veces, hasta claridad para hablar. Una desorientación parcial o absoluta que nos sacudiría debido a las pocas horas de sueño o al descanso a deshoras, al insomnio producido por la sobreinformación (que nos crea intranquilidad) o por nuestras preocupaciones personales (agravadas al permanecer encerrados) y la poca exposición al sol que, según el experto en medicina del sueño de la Universidad de Oxford Carlos Espie, incidiría en nuestra disposición y respuesta ante cualquier señuelo doméstico.

¿Qué hacemos entonces? Pues, aunque cada persona sea un mundo y no podamos emitir unas reglas que nos unifiquen a todos, lo suyo sería que:

  • Durmieras a las horas establecidas y un mínimo de 8 horas
  • Establecieras una rutina
  • Ocuparas la mente con tareas
  • Tomaras descansos (los necesarios)
  • No te saltaras ni una sola comida pero hacerlo de manera comedida
  • Intentaras tomar el sol, al menos, 15 minutos al día
  • Meditaras, tomaras baños calientes, hicieras ejercicio (el que puedas), leyeras la DEAR…
  • No usaras ningún tipo de aparato tecnológico justo antes de dormir
  • No te tragaras todos los programas de actualidad
  • Te dieras alguna que otra alegría al cuerpo, ya sea con chocolate, una cervecita con unas patatas fritas o lo que te apetezca

Así que si algo te inquieta, te atormenta o te perturba, no llames a Esperanza Gracia, haznos caso.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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