Corría el año 1979 cuando el respetable quedaba con la boca bien abierta tras estrenarse la película con la que el director (y escritor) George Miller compartía con todos su sentir más distópico y se colaba en las universidades al adquirir rango de clásico. Mad Max no solo supuso la confirmación absoluta de que Mel Gibson era mucho más que un tipo guapo sino que Hollywood estaba preparado para un tipo de cine de ciencia ficción no hecho hasta el momento. Una película que 40 años sigue inspirando al personal como es el caso de la nueva campaña de Paco Rabanne que convierte al guapo de Nick Youngquest en un Mad Max 2.0 que nos vuelve locos y del que solo queremos saber a qué huele.

Un apocalípsis que nos llega con nuestro invictus favorito por las soleadas arenas del desierto de Namibia y que con claras referencias a Mad Max nos dejan en estado de shock y la testosterona por las nubes. El bueno de Nick sabe cómo hacer que mantengamos los ojos fijados en su apolíneo y cincelado cuerpazo y pasar así estos días de primavera tan lluviosos.

Una campaña firmada por François Rousselet y fotografiada por Simon Eeles, que deja poco para la imaginación y que va directa a nuestro subconsciente, ávido de imágenes con las que deleitarse. Un perfume que se reinventa, un perfume que saca lo mejor de este hombre (y del hombre en general) y al que nos lanzamos como verdadero elixir del deseo más masculino, de una aventura que queremos se repita. ¡Ay Nick! Tú tienes la culpa, ¡truhán! Mel Gibson, lo sentimos, has quedado archivado en nuestro historial.

A la pregunta de que si nos iríamos con Youngquest al desierto… mira el vídeo y responde por nosotros.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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