El tamaño importa, el tamaño no importa…, la eterna cuestión de siempre. Desde que el hombre es hombre y piensa con la cabeza (que sí, que también podemos hacerlo) la preguntita de marras ha sido una constante en su día a día. Hay algunos que han hecho de esto la razón de su existir. Si no, solo hace falta echar un ojo a Instagram y darse cuenta que mientras hay algunos a los que les importa más bien poco el tamaño y aún así nos muestran sus cuerpos en ropa interior (con nada que rascar), otros tantos se enorgullecen de su pequeño gran compañero de viaje, resaltando su presencia a cada momento incluso hasta el punto de hacer dudar si eso que vemos es realidad o un vergel de rica miel. Pues bien, parece que con la entrada del año dejamos a un lado estas cuestiones para dar un paso más en esto de los tamaños pero esta vez teniendo al preservativo como foco de todas las atenciones. ¡Y esto no ha hecho nada más que empezar!

Y es que si hasta ahora nos preocupaban las tallas únicamente a la hora de tener que comprar ropa en las webs de Dover Street Market o Mr. Porter, parece ser que hasta para comprar profilácticos queremos que sean del tamaño exacto para encapsular nuestro miembro cual nave nodriza del sexo más gustoso.

Mientras que The New York Times asegura que 8 de cada 10 jóvenes reniega de su uso porque “no se siente igual” (no son tontos… pero ponérselo hay que ponérselo) y 3 de cada 4 hombres hacen exactamente lo mismo alegando que no encuentran ninguno que les quede bien (pues nada, ¡todos al probador!), las compañías encargadas de fabricar estas herramientas tan necesarias se afanan por empezar a desarrollar una variada gama de preservativos que cumplan todas, absolutamente todas, las necesidades del usuario. Un abanico de posibilidades que nos permite llegar a la conclusión de que no por ser más caro el accesorio nos va a quedar mejor, pudiendo encontrar algo más barato y que nos quede como un guante. Y es que gracias a un estudio pormenorizado de la Universidad de Indiana hemos visto de qué manera existe un descomunal desequilibrio entre las tallas de los condones y la media del tamaño del miembro viril. Casi 4 cm de látex extra que sobrarían en cada unidad (y no, la solución no es hacerse un nudito).

Mientras tanto, y esto no es broma, los hombres de Zimbabwe (una de las poblaciones con más personas infectados por el virus del VIH… digamos un 15% de la población en edad de tener relaciones sexuales) se han quejado a China (país que les suministra los preservativos) porque estos son demasiado pequeños (normal si se toman los chinos como referencia) si pretenden que los usen gracias a las campañas de concienciación en el país africano. Un guante que deben recoger los orientales para fabricarlos acorde a las dimensiones que gastan los locales y así todos contentos. Como verás, no es cuestión de capricho.

Señores fabricantes, déjense de medidas poco reales y ajústense a la verdad que no debería ser plastificada con tanto filtro. Y a los africanos, lo suyo.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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