Hay cosas que no se pueden dominar y una de ellas es la naturaleza. Ella siempre va por libre y muy bien que hace. El hombre la ha maltratado casi desde que se conocen y, de vez en cuando, nos da algún susto para que no nos relajemos. Con la COVID-19 ya entre nosotros y el Amazonas aún llorando, los avisos de una nueva pandemia corren como la pólvora.

Un ecologista brasileño, David Lapola, encargado de estudiar el cambio global en la Universidad de Campinas en Brasil ha declarado que la selva del Amazonas es “el mayor reservorio de coronavirus del mundo”. Terrorífico, ¿verdad?

El mal uso de los terrenos que ocupa esta vasta extensión natural sería todo un absoluto caldo de cultivo para próximas enfermedades, virus, de seguir destrozándolo a nuestro antojo con la única intención de sacar provecho económico de los bienes que allí se encuentran. Pero, ¿por qué?

Si echamos la mirada atrás y observamos todas las enfermedades que han sacudido en mayor o menor medida a la sociedad, descubriremos entre ellas un denominador común: son enfermedades zoonóticas. Así, el Ébola, el VIH, el SARS y el propio COVID-19 han sido transmitidas del animal al hombre. La deforestación y urbanización de la propia selva haría más fácil que los animales pudieran contagiar al ser humano al no respetarse un ecosistema que debía seguir manteniéndose virgen.

En los últimos dos años, más de 10.000 km. cuadrados han sido urbanizados para poder edificar, transformando así un ecosistema tropical por el capricho humano (que parece no tener suficiente con lo que ya tiene) que de mantenerse seguiría siendo el pulmón del mundo entero. Una alteración que fomentaría que nuevos virus llegaran hasta nosotros y provocaran un caos como el que ya hemos vivido (y estamos viviendo). ¿Por que no hacer caso a los avisos que la naturaleza nos da y no tomarnos a pitorreo la protección de estos parajes que mucho más que bonitos son alguno de los más preciados (e incalculables) bienes que el ser humano posee? A ver si los gobiernos se dan cuenta de una vez. La ira de la Madre Tierra es peligrosa.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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