No hay nada peor que ser actor en Hollywood y engordar sin que te lo haya exigido el guión. Sabemos de qué manera estrellas de la meca del cine han tenido que enfrentarse a extremos cambios físicos a la hora de tener que meterse en alguno de sus papeles para la gran pantalla pero cuando los vicios inconfesables, los sonados divorcios o las malas críticas a su trabajo provocan que el actor o la actriz en cuestión caigo en el cambio radical más desastroso, el resultado es un Ben Affleck en estado de gracia… o más bien Acción de Gracias porque ni el pavo sobre la mesa le ganaría a relleno. Pero parece que la cordura ha vuelto a la dieta de Affleck.

Todos recordamos a Renee Zellweger en El Diario de Bridget Jones, Christian Bale en El Maquinista, Charlize Theron en Monster, Chris Hemsworth en Thor, Matthew Mcconaughey y Jared Leto en Dallas Buyers Club, Robert De Niro en Toro Salvaje, Chris Pratt en Guardianes de la Galaxia o Hugh Jackman en Lobezno. Actores que tuvieron que cambiar sus dietas para conseguir aumentar kilos y así dar buena réplica a sus famosos roles. Pero lo de Ben Affleck ha sido toda una pesadilla.

Puede que el tipo se pusiera a salvo entre Dunkin Donuts y menúes ahorro del Burger King para superar su divorcio con la guapa de Jennifer Garner o que se dejara llevar por los chutes de botox crónicos tras no recibir muy buenas críticas por su trabajo en Escuadrón Suicida pero los que pretendían que el intérprete de El Indomable Will Hunting siguiera siendo bonito y fibrado, como entonces, para siempre ya pueden comenzar a vivir la vida mártir. O no.

Cansado de los miles de tweets exaltando su cuerpo escombro, las palabras de miles de columnistas y comentaristas resaltando el fin de su carrera debido (también) a sus vicios con el alcohol (y lo que no es alcohol) e intentando resurgir como el ave fénix, como el Batman que nunca fue tomado en serio pero lo intentó y el actor de éxito que en los 90 fue, Affleck acaba de finalizar sus días de rehab en una clínica de rehabilitación de California (llevaba desde el día después de la gala de los Oscar de este año) como primer paso hacia el cambio. Una transformación que en una reciente pillada por paparazzis nos ha hecho ver no solo que Affleck se está quitando uno a uno aquellos 10 años que se había echado encima en los dos últimos años sino que incluso parece haberle dado tiempo a ponerse a tono en el gimnasio.

Los rumores vuelven a dispararse pero ahora para bien y es que si Affleck es ahora un daddy buenorro listo para la guerra, también se le ha visto en las oficinas de Warner para una importante entrevista de trabajo. ¿Volverá a hacer de Batman o nos tendrá preparada otra aparición a la altura de su gran cambio? Lo que sí sabemos es que de cualquier forma, la bat-malla le sigue valiendo. ¡Ben, no bajes la guardia! Te esperamos impacientes.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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