Desde que el padre Apeles no saltaba de plató en plató haciendo alarde de sus capacidades para mantenerse en televisión de escándalo en escándalo (sexuales preferiblemente), el mundo cura nunca volvió a contar con nuestra más fiel devoción. Sí, quizá aquel almanaque con los más guapos sacerdotes del Vaticano o aquellos vídeos del cura sueco, Oskar Arngården, con más de 42ks en Instagram hicieron que levantáramos la testa del nuevo libro de Abel Arana (que recomendamos) por unos instantes pero nada que ver con el recuerdo de aquel Richard Chamberlain ochentero que a modo de pájaro espino seducía a nuestras almas pías (o que al menos lo parecieran). Hasta hoy.

Y es que desde Portugal nos llega el nuevo canto a la oración. Bueno, más exactamente desde Valença do Minho donde reúne a sus fieles el padre Ricardo Esteves, el “padre sexy” como muchos ya le apodan (solo hay que verlo), un tipo con sotana y más bueno que el pan que pasaría desapercibido, como cualquier otro cura, si no fuera porque debajo de esa sotana esconde un cuerpo de infarto preparado para pecar.

Un sacerdote con 10 años de ejercicio (deportivo y religioso) a sus espaldas que se convierte en carne de redes sociales en tiempos de extrema viralización. Un hombre perfectamente cincelado y bronceado que no ha dudado en poner su cuerpo al servicio de la solidaridad y la bondad del prójimo, aceptando colaboraciones con marcas de ropa que donan su presupuesto a las organizaciones sin ánimo de lucro que el padre Esteves les indica.

Un hombre que más allá de sentirse adulado y caer contra alguno de los mandamientos, no siente que sea para tanto ya que no siente que sea tan extraordinario como para que la gente muestre tanto interés por él. De hacerlo, estaría encantado de recibirlos en cualquiera de los planes que se le ocurren para evangelizar, acerca a Dios a los menos crédulos y recaudar fondos para cualquier tipo de causa en pro de las causas sociales. Un sinfín de fiestas de disfraces, conciertos de fado, partidos de fútbol o rutas en moto a las que él no duda en apuntarse el primero por su gusto a la velocidad.

Una velocidad, también, la de sus followers que han viralizado las fotos que se han ido distribuyendo con cuentagotas y que han hecho posible que sin contar con ninguna red social propia (que sepamos) se haya convertido en todo un influencer, en todo un cura de lo más sensual por el que seríamos más religiosos, católicos y romanos y rezaríamos el rosario todas las noche, si él nos lo pidiera. ¡Madre de Dios!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *