Mayo se estrena en los cines con un montón de títulos que nos van a hacer temblar de emoción.

Abrimos el repaso semanal a la cartelera con Día de patriotas de Peter Berg (El único superviviente, Collateral) una impecable película de acción, narrada en clave de thriller, sobre los atentados sufridos durante la maratón de Boston en 2013. El maravilloso reparto, encabezado por Mark Walhlberg, John Goodman, Kevin Bacon y J. K. Simmons, contribuye a engrandecer este desgarrador drama muy en la línea de las películas sobre grandes héroes americanos envueltos en las barras y estrellas. Que nadie se lleve a engaño, la película no escatima en su amor a la patria ni en el homenaje al valor y la humanidad de sus héroes, como tampoco se sonroja por su odio al terrorista, pero lo hace de una manera impecable, trepidante casi, y con un sentido de la espectacularidad muy medido y también muy apabullante.

El segundo gran estreno de la semana es Z, la ciudad de perdida de James Gray (El sueño de Ellis, La noche es nuestra). Se trata de una reivindicación del cine de aventuras clásico con todos los beneficios que da la cámara digital y el uso impecable de los efectos especiales. Esta ambiciosa película -en la que su protagonista, un Charlie Hunnam en estado de gracia, explorador de espíritu inquebrantable en busca de una civilización perdida- como todas las grandes películas de aventuras, se acaba convirtiendo, a medida que la incertidumbre y el misterio van creciendo, en un bellísimo estudio de personajes, en la búsqueda de un tesoro que va mucho más allá de las arcas repletas, y que radica en el propio universo interior y en el encuentro entre el padre y el hijo. Una pequeña joya del cine moderno.

El círculo de James Ponsoldt (Aquí y ahora, Tocando fondo) se postula como el estreno más decepcionante de la semana. Y no por los actores, Emma Watson y Tom Hanks, que están impecables; ni por el tema, el mundo digital 3.0 en el que todos tendremos una identidad virtual en pos de una seguridad y una transparencia únicos, que es interesantísimo; sino porque nada termina de ligar ni convencer. A ello se une un guion poco sólido y unas tramas episódicas que van narrando a trompicones todo lo que debería ser la era digital y que no es. Es demasiado moralista y, desde luego, apocalíptica. Demasiado todo lo malo que puede ser algo que ya es el aquí y el ahora. Podría despertar alguna reflexión, sí, siempre que fuera una película totalmente distinta.

La cuota de cine español de la semana la cubre El jugador de ajedrez de Luis Oliveros (El ángel de Budapest, Manolito Gafotas), cine de género en estado puro –el mejor que se produce en España- al que se unen además, dos temas intrigantes: la Segunda Guerra Mundial y el hipnótico mundo del ajedrez. Una película hipnótica y trepidante a partes iguales, sin grandes estrellas pero que mantiene la tensión hasta el final.

Posted by:Belén Ester Casas

Friki de Star Wars y de Bergman, de Sexo en Nueva York y de Sergio Leone. Sí, es posible. Resumo la historia del cine en tres palabras: Ford, Hitchcock y Spielberg.