«If I wore beige, nobody would know who I am». Queen Elizabeth II

Con la muerte de la última gran monarca sobre la Tierra se acaba una era, una época, una manera casi medieval de entender a una institución tan soberana como la propia monarquía inglesa.

Una mujer que sin querer reinar lo hizo de rebote y durante nada menos que 70 años, anteponiendo sus obligaciones a su vida familiar, que disfrutó todo lo que la dejaron, principalmente en Balmoral.

Una mujer de maneras exquisitas, costumbres constantes, responsabilidad bien aprendida, rápido humor inglés y una basta educación política, más que de cultura general.

Una mujer prácticamente perfecta en todo, que supo soportar el peso de la historia sobre su corona (de rosas inglesas, cardos escoceses y tréboles irlandeses firmada por Rundell & Bridge) y que resultó ser imbatible a cada azote del destino, que fueron muchos.

Una mujer ejecutiva a la que no le flaqueó la sonrisa, aunque las piernas ya no le acompañaran, hasta el pasado martes cuando estrechaba su mano amoratada a la de su nueva primera ministra, que tanto criticó a la institución.

Una mujer que vio la vida pasar desde su trono o a pie de calle, que no sucumbió ni al sensacionalismo de aquel annus horribilis (y otros tanto más), ni a los enemigos de una soberanía (de las islas británicas a los 16 países en los que seguía sirviendo) que, cuestionada, defendió hasta consumirse.

Una mujer que se lleva esos secretos que quisimos que salieran a la luz bien custodiados. Una mujer única e irrepetible cuya disciplina, capacidad de liderazgo y fino sentido del deber se entierran en Windsor, pues no parece que Carlos III los haya heredado, donde años de perseverancia, también, irán consumiéndose por la falsa necesidad de que todos seamos iguales.

Una mujer que rubrica su papel como leyenda mundial, solemne referente político e, incluso, icono pop pegado a un bolso. Una nonagenaria (cercana al siglo) que gracias a su royal appointment nunca olvidaremos al sorber otra taza más del Earl Grey de @twiningsuk, su favorito.

May the peace be with you, Ma’am! 🌹

(21/04/26 – 08/09/22)

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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