La moda puede conseguir todo lo que se proponga, no cabe ninguna duda. La moda ya no son trapos, juegos de damas de alta alcurnia o superficialidad a golpe de hilván, bodoque o dobladillo. La moda se codea con materias de muy diversa procedencia, desde hace años, y no es raro ser capaz de explicarla desde términos filosóficos, tecnológicos o incluso químicos. Pero, ¿y metafísicos? Pues claro que sí, guapo. Solo hace falta ver la nueva campaña de Dirk Bikkembergs para el próximo otoño/invierno 2017 en el que la firma belga explica su propuesta a golpe de naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad.

La filosofía natural se convierte así en inspiración y tendencia para Bikkembergs y equipo que no dudan en realizar un giro de 180º en lo que venía siendo ese espíritu deportivo que durante años ha rubricado cada una de sus colecciones.

El modelo Jari Lievens se convierte en un aprendiz de la ciencia de las causas supremas, desplegando todo su poderío postural al son de nociones fundamentales como el ser, la existencia, la causalidad, el tiempo o el espacio que se prestan más que idóneos para definir una línea que atiende a los tejidos puros, a los diseños más minimalistas y a la pureza más monocolor que habíamos presenciado en la firma desde hace tiempo. Un abandono de esa zona de confort planteada durante décadas y que tenían en el blanco y negro su tonalidad combinada estrella que, para esta ocasión, experimenta con los tonos tierra (que tanto favorecen) y a través de cortes que se adaptan a la figura masculina pero en formato oversized.

Un nuevo concepto que, la marca creada a finales de los 80, añade a las muescas de una trayectoria en la que ya con poco le quedaba experimentar y que se adapta perfectamente no solo a las capacidades cognitivas del hombre moderno de la próxima temporada sino a aquel que calza y viste según una corriente mucho más intelectual que la meramente estética, movido por una clara predisposición a lo desconocido, a lo intangible y a lo puramente terrenal. Una propuesta que no solo nos convierte en un trendsetter de cuidado sino en un animal metafísico que sabe como nadie resolver la incógnita del estilo que está por llegar. No nos cabe ninguna duda de que, de seguir viviendo, Schopenhauer y Kant vestirían de Dirk Bikkembergs.

 

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.