Más de uno se estará frotando las manos y es que es normal. Si pensabas que las grandes firmas de moda iban a desaprovechar un filón como el de los videojuegos es que sigues sin creer en su poder de persuasión. Ahora, y para placer de los gamers de medio mundo, Louis Vuitton los corona y sitúa en lo más alta, poniendo el foco hacia su persona. ¿El porqué? Louis Vuitton patrocina la League of Legends y no hay vuelta atrás.

Qué duda cabe que los videojuegos han sido, y seguirán siendo, una de las fuentes de ingresos más importantes del ocio mundial. Un negocio suculento como pocos por el que cine, música y, ahora, moda tratan de hacerse con su mejor porción. Un mundo al que muchos siguen tachando de freak pero que, como decimos, se convierte en filón para una firma como la francesa que acaba de dar su primer gran golpe de efecto patrocinando la League of Legends World Championship, el torneo anual que el famoso juego de Riot Games convoca cada año para terminar la temporada. Una competición en la que los equipos participantes compiten por alzarse con la Copa del Invocador y un premio de 1 millón de dólares.

Y es justo ahí donde entra en escena la maison gala que se ha encargado de diseñar el estuche de viaje para la Summoner’s Cup. Un nuevo trofeo al que añadir a la colección de esta marca ya especializada en las coberturas de galardones deportivos. Junto al maletín, también han creado una serie de skins para los campeones de este evento que comenzará el 2 de octubre en Berlín, llegará a Madrid el 26 para los cuartos de final y semifinales y finalizará el día 10 de noviembre en París.

Ahora ya entenderás, por qué Louis Vuitton lleva promocionando sus colecciones y/o prendas de ropa en redes sociales junto a personajes de Final Fantasy, por ejemplo. Nunca se da una puntada sin hilo y de coser, Nicolas Ghesquiere al frente de LV sabe mogollón. ¡Qué fantasía virtual!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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