Todo parecía una idea genial hasta que los más acérrimos seguidores de estos pequeños monstruitos, creados por Satoshi Tajiri, se encargaran de obligar al museo a replantearse la manera de bregar con los sedientos recolectores de merchandising, como parte de los festejos del 50 aniversario de la pinacoteca.

“No estará disponible a través del Museo Van Gogh”, de este modo tan tajante zanjaba el Museo Van Gogh el altercado ocurrido en su tienda al tener que enfrentarse al frenesí más viral. Una decisión tomada tras los acontecimientos ocurridos y que llevaron a “pequeño grupo de personas” a invadir las dependencias de la pinacoteca en busca y captura de una tarjeta coleccionable con Pikachu llevando un sombrero de fieltro gris, inspirada en el conocido autorretrato del pintor, y que se regalaba con cada compra.

 
 
 
 
 
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Una “situación indeseable” que no vieron venir y que terminó en una lucha encarnizada por un botín que se agotó en un santiamén, para empezar a revenderse de 120 a 1,500 dólares por eBay (Shining Moon Collectables la llega a vender por casi 7,000 dólares).

Y es que es raro que no pudieran presagiar, cuando anunciaron realizar este particular crossover el pasado 28 de septiembre (con Pikachu y Eevee como particulares anfitriones), que el museo se les llenaría de locos admiradores de la saga que, más allá de ir a ver la divertida reinterpretación que han hecho tres artistas nipones de algunos de los cuadros clásicos del pintor neerlandés, querían conseguir un trofeo más preciado que la propia Poké Ball.

Aún así, y para tranquilidad de aquellos que no hayan conseguido hacerse con su tarjeta, la propia pinacoteca ha informado que estas podrían conseguirse de comprar algo en el Centro Pokémon (en sus sedes del Reino Unido, Estados Unidos y Canadá), y no en el Museo Van Gogh agobiado por semejante avalancha amarilla.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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