Cuando en la pasada edición de la gala del MET llegó Joan Collins ataviada con un Valentino con más volante, pluma y caída que aquellos que lucía en Dinastía en los 80, nada nos sorprendía pues la temática que se celebraba era lo camp. Una aparición estelar tan radiante como la de una novia el día de su boda que tratamos de justificar por el apego a la excentricidad que siempre ha demostrado Lady Collins.

Pasados los meses, entendemos esta divertida mezcla que Pierpaolo Piccioli se encargó de orquestar, uniendo a Julianne Moore y a Collins bajo la atenta mirada de todos los flashes. La actriz que dió vida en la pequeña pantalla Alexis Carrington no solo se convertía en la imagen de Valentino sino en la embajadora de la firma italiana para estas Navidades.

Una bomba que ha matado y hecho resucitar a los más kitsch de la sala a los que les ha subido la tensión, el azúcar y hasta el colesterol al ver la pequeña pieza audiovisual y en la que Collins demuestra ser la diva definitiva.

Embutida en un flamante vestido de encaje rojo con el mismo aderezo de joyas (tiara incluida) que lució hace 6 meses en el MET y con una capa para completar el outfit, que para algo es divina y estamos en invierno, Collins hace su aparición estelar cargada de regalos como una Mamá Noel de lo más sofisticada. Es en ese mismo momento en el que la aburrida fiesta de un grupo de universitarios de lo más pijo se convierte en pura diversión gracias a esta mujer de casi 90 años que aún sigue siendo pura vitalidad. ¿Quién no querría ser su nieto?, ¿quién? Punto para el equipo de Valentino.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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