Como si lo hubiera previsualizado en una bola de cristal como la de Alaska, en aquellos programas de los 80, el diseñador Steven Stokey-Daley nos propone una primavera un poco pasada por agua, pero de lo más disfrutona, para los próximos meses.

Como si viviéramos en alguna campiña de esas que solo disfrutan del fulgor total del sol un par de horas al día y donde los tonos grises y húmedos responden a la paleta que mejor va con nuestro ánimo, el diseñador británico se lanza a la idea de enfrentarse a la desidia con una colección inspirada en la escuela pública inglesa National Youth Theatre y con temas como la raza, la masculinidad, el amor sexual y la violencia como pinceladas de lo más literario.

Prendas imponentes realizadas con excedentes de la casa McQueen y otras tan íntimas y personales que resultan como una segunda piel para looks que responden a la idea estilística de cómo debe vestir el hombre de hoy en día, sin faltar a su rutina y sin perder ni un ápice de su elegancia. Prendas que van de lo oversized a todo lo contrario, que recuperan las bellas líneas del hombre y que en tonos claros y de lo más campestres nos ayudan a mimetizarnos con el ambiente que nos rodea y que nos abraza alejado del mundanal ruido.

Una absoluta epifanía consciente con el medio ambiente, tras demasiado tiempo viviendo en la confusión, que sin querer cegarnos la vista nos gusta y embelesa como un bonito poema que llega al corazón, que nos llena y que cubre esa necesidad bucólica e incluso morbosa que hace que tiremos al monte como cabra, oveja en este caso, sanándonos con la Madre Tierra.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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