Si nuestra cocina mediterránea nos ha regalado muy buenos momentos (y lo sigue haciendo), la comida japonesa no se ha quedado atrás. Y es que la gente de buen paladar y exquisitas papilas gustativas tiene muy claro que tan ricas nos pueden ser unas fabes o un poco de sobrasada sobre el pan como unos nigiris o temakis recién hechos o un sabroso poke con el que disfrutar. ¿No estás seguro de lo que decimos? Pues es que, quizá, no has probado aún los platos de Kappo. Sí, Kappo.

El cocinero Mario Payán sigue al pie del cañón con aquel sueño que hoy ya es algo material. Lo hace desde la cocina de Kappo, un restaurante muy al estilo de las tabernas niponas (las izakayas), trayéndonos lo mejor de la cocina japo más milenaria que hace de nosotros lo que quiere. Porque si las recetas más tradicionales tienen esa fuerza que arrebata la razón de quien se aventura por ellas, la fantasía culinaria que sale de las manos de este Payán en estado de gracia es, sin duda, algo de otro planeta. Inexplicable.

Un local adaptado a los nuevos tiempos desde la A a la Z que no pierde comba, en ningún caso, ni lugar preferente en nuestro corazoncito más foodie. 14 años de experiencia al frente de tabñas de madera, cuchillos bien afilados y unas manos que resuelven hasta el más mínimo problema de un recetario milenario que sabe cómo fusionar con los gustos patrios.

Técnica, producto y mucho cariño y empatía es la clara apuesta de este chef cuya especialidad es la maduración de las materias primas para sacarles el mejor jugo.

El Sol Naciente en su más simple (pero potente) propuesta gastronómica que al ritmo de platos como los temakis (de ebi tempura con mahonesa picante…), makis y uramakis (de negitoro, salmón y cangrejo con aguacate, tartar de pescado blanco, nigiri (de toro, atún, vieira con toro, corvina y momiji, gamba y piparra, lubina y enoki, arroz crujiente y spicy tuna…), los udon con vegetales y panceta ibérica, el bao de ostras fritas en panko o el poke de Mario que es, sin duda, la respuesta a tus plegarias culinarias. ¿Necesitas algo más para convencerte? Sí, también se puede llevar a domicilio.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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