Hay quienes piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor; otros, sin embargo, creen que pensar constantemente en el pasado es una manera absurda de perderse el presente. Si hay algo que debemos tener en cuenta es que ni una cosa ni otra pero en caso de dejarnos llevar por los recuerdos, nada mejor que echar un ojo a la último de la española Loewe que se marca un viaje a la más imberbe adolescencia, momento en el cual perdimos la inocencia para comenzar a experimentar con nuevas sensaciones.

Una vuelta a la juventud que J.W. Anderson toma como inspiración para diseñar su colección primavera/verano 2019 para Loewe. Un sueño de una mañana de verano en la que cerramos los ojos y nos topamos con un sinfín de pistas a las que aferrarnos para teletransportarnos a un onírico patio de recreo, al particular decorado con el que Anderson se aventura a despertar nuestros más bonitos recuerdos.

Una colección llena de colorido y algún que otro guiño al Dumbo de Walt Disney (prenda must de la colección) que sabe captar esa nostalgia a través, también, de rayas multicolores, estampados marítimos/animal tamaño oversize, pantalones con cordones que con un perfil geométrico van ajustándose al cuerpo permitiendo su comodidad y movilidad, camisas/blusas que caen sobre los hombros como un traje a un diván y con gorros para la lluvia y pequeños bolsos de mano como únicos accesorios.

Temporada estival 2019 captada por la lente del mítico fotógrafo Duane Michals (en su segunda colaboración con Anderson) que recorre con los modelos las bellas estancias de la Casa Gallardo, inmueble de primeros del siglo XX situado en la madrileña Plaza de España, que enmarca a la perfección con ese aire entre romántico y nostálgico que Anderson confiere a lo último del ready to wear made in Loewe que seguramente ya estés deseando llevar. Tendrás que esperar… valdrá la pena, ¿no?

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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