Muchos éramos los que contábamos los días que quedaban para el estreno del diseñador Simon Porte Jacquemus en el vestuario masculino. Una colección esperada por muchos que ya anunciaba de manera subliminal en su último desfile para mujer, hace unos meses, y que llegado el día podemos decir que el resultado bien ha valido la espera.

La moda son historias, la moda es fantasía pero también mucha realidad y precisamente movido por la sola intención de ser lo más auténtico posible, sin perder la inspiración en sus recuerdos de la infancia/adolescencia, Jacquemus citó al mundillo fashionista a pie de playa con el Parque Nacional de Calanques (Marsella) como únicas y paradisíacas vistas. Unas atípicas coordenadas para la encorsetada industria del traperío de lujo, un golpe de efecto de este joven diseñador que en su intención de abrirse camino entre tanta vaca sagrada muy bien situada resume a la perfección aquello de la “bocanada de aire fresco” que en este caso huele a Marsella y sabe a piel de hombre (o Gadjo que es como los gitanos denominan a los payos en el sur de Francia y como se llama la colección) curtido en las playas más recónditas sin perder su flow, su innato gusto y estilo.

Una colección simple y sencilla para la primavera/verano 2019 (aunque se pondrá a la venta un adelanto a mediados de julio) que sin pretender ir de nada que no es nos presenta los diferentes clichés del hombre nacido en el Mediterráneo, un hombre sensual que apuesta por el básico como baza mejor jugada. Camisas estampadas y sin abrochar apenas, jerseys calados y oversize de punto grueso o los más finos de manga corta tipo Grease (Woolmark es su proveedor), los pantalones de corte recto pero con formas más amplias, más rectangulares (por debajo de la rodilla) y la parka como prenda típica de entretiempo y que añade el punto más abrigado a una línea dispuesta para disfrutar de jornadas al sol. ¿Colores? El amarillo y familiares por encima de cualquier otro (el favorito de Jacquemus, el tono que mejores recuerdos le trae), el celeste, beige, grises y azulados en perfecta armonía con los estampados y lisos de prendas de gran calidad, de enorme frescura y carácter liviano.

Un gadjo que luce como nadie pequeños bolsitos al cuello, riñoneras, mochilas y bolsos de mano entre maxi sombreros de paja (la firma Jacquemus), toallas y pequeñas notas de color formato bisuta que completan una primera incursión en lo masculino de este Simon en estado de gracia frente al que caemos rendidos no solo por su belleza a lo Passolini, a lo Jean Cocteau sino por haber sabido encandilar a la prensa nacional e internacional y convencerla de que viajen a una playa perdida para conocer al hombre que tanto rondaba su cabeza y darla de comer paella (o arroz con un variadito de cosas) para devolverles al asfalta con la sensación de haber presenciado algo muy bonito, una historia muy especial que hoy escribe su primer capítulo. He ahí, el poder Jacquemus.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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