Cuando se produce un flechazo es difícil neutralizar su poder. Y si no que se lo digan a parejas como la de David Beckham y Victoria, Katharine Hepburn y Spencer Tracy, Stella McCartney y Alasdhair Willis, Tom Ford y Richard Buckley, Humphrey Bogart y Lauren Bacall, Courtney Love y Kurt Cobain, Jack McCollough y Lázaro Hernández, Olivia Palermo y Johannes Huebl, Jenna Lyons y Courtney Crangi o al rollo raro que, según cuentan muchos, se traían Helmut Berger y Miguel Bosé, dos imponentes andróginos que quitaban la respiración a su paso. Pues bien, una vez explicado esto, entendemos de qué manera Harry Styles se ha mimetizado con el sentir estético más profundo de Alessandro Michele hasta el punto de convertirse en su muso e inspiración campaña tras campaña. Para prueba, el pre-fall 2019.

Y es que sí, no nos queda duda, junto a Jared Leto no hay mejor percha que la del ex One Direction para desfilar en cualquier momento del día con lo nuevo y más novedoso de Gucci. Si hace unos meses, el bueno de Harry nos dejaba al borde del síndrome de Stendhal con las propuestas de sastrería de Michele para el Cruise 2019 (foto de apertura), ahora es el otoño/invierno próximo el que no se nos avanza con una suerte de modelitos con los que los ojos nos hacen chiribitas.

Una relación que se blindó, aún más, con el paseillo que se marcaron ambos sobre la alfombra roja de la última gala del MET de Nueva York y que era el anticipo de lo que veríamos en esta nueva campaña firmada por Harmony Korine y en la que, una vez más, Harry está para ponerle un piso.

Para la ocasión, pasea por un jardín cuajado de estatuas grecolatinas y animales de granja (que es lo que nos gusta) mientras viste un bonito traje de terciopelo royal blue en contraposición a otro más sobrio y jaspeado, sin olvidarse de la tendencia athleisure a golpe de chaqueta morada con solapas fucsias, camiseta navy y pantalones deportivos oversized de esos que van con todo. Sin duda, otro acierto de Gucci y otra maravilla para los sentidos.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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