¿Quién no recuerda las míticas gafas de Neo? Finas, de policarbonato, perfectas para el “tiempo bala”? ¿O a Steve McQueen con las Persol de carey que llevó interpretando al extravagante Thomas Chrown en la peli con el mismo nombre de finales de los sesenta? Estas fueron diseñadas por la antiquísima casa italiana en 1957 pensando en los conductores de tranvías de Turín. Pronto, la suerte propia del actor norteamericano conseguía que el modelo de la firma –el número 649- se convirtiera en mucho más que un objeto funcional.

Las gafas, además de ser un complemento útil, no como los pendientes y piercings, sombreros y derivados –a muchos y muchas lo que menos les gusta de llevar borsalino/boina/etc. es que les quite el sol y lo saben-, pueden decir mucho de sus dueños. De hecho, deben. Cualquiera enciende la tele y ve a un guapísimo Tom Cruise con la sonrisa torcida llevando unas Wayfarer de Ray-Ban y no se las compra de inmediato. Las películas han conseguido que queramos hablar idiomas mediante implantes de chip y que deseemos a toda costa, caiga quien caiga, esa ropa tan vistosa desde la butaca. Y esas gafas…

La gran pantalla se sabe al dedillo el concepto de marketing, de ‘product placement’. Plus: Keanu Reeves, McQueen, Al Pacino, Brad Pitt y compañía. Las gafas amarillas que lleva el no menos atractivo Johnny Depp en Muerte y asco en Las Vegas fueron hechas originalmente para cazadores y tiradores profesionales. Depp, como Raoul Duk en la cinta, las empleó porque en la época aquel tipo de montura era muy popular entre los consumidores de LSD. Y ahora Tom Ford hace magia y normaliza lo que no se puede no normalizar. Mención especial merece la montura dorada estilo Elvis que lleva el actor Christian Slater en Amor a quemarropa.

De los diez modelos que forman esta lista de grandes gafas de la gran pantalla todos menos el de Slater tienen equivalente actual real, de temporada o no. Real en tanto que los puedes guardar durante años porque con lo que cuestan tienen que durar; las gafas doradas del rey del rock and roll están a menos de quince euros en cualquier tienda local de poco gusto y mucho menos,  garantía. Comprando unas y otras honraríamos al personaje que nos creó la necesidad y eso sería algo precioso. Y el verano está a la vuelta de la esquina. 

hola

CLINT EASTWOOD en HARRY EL SUCIO – GAFAS CENTO DE RETROSUPERFUTURE (129 €)

JOHNNY DEPP EN MUERTE Y ASCO EN LAS VEGAS – GAFAS CONNOR DE TOM FORD (415 €)

STEVE MCQUEEN EN EL CASO DE THOMAS CROWN – GAFAS 649 DE PERSOL (118)

TOM CRUISE EN RISKY BUSINESS – GAFAS WAYFARER DE RAY-BAN (139 €)

AL PACINO EN SCARFACE – GAFAS DE STELLA MCCARTNEY (250€)

BRAD PITT EN EL CLUB DE LA LUCHA – GAFAS DE OLIVER PEOPLES (c.p.v.)

JEAN RENO EN LEON, EL PROFESIONAL – GAFAS DE DOLCE & GABBANA (123 €)

CHRISTIAN SLATER EN AMOR A QUEMARROPA – GAFAS DE CUALQUIER CHINO/TODO A CIEN/AMAZON

CHOI MIN-SIK EN OLDBOY – GAFAS DE ALEXANDER MCQUEEN (395 €)

KEANU REEVES EN MATRIX – GAFAS DE MANÉMANÉ (180 €)

Posted by:Alejandro Bernad

El día es largo porque me despierto muy pronto.

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