En un momento en el que el mundo cuestiona a los españoles y su supuesto carácter racista (por los insultos de una parte de la afición al futbolista brasileño Vinicius Jr., en Mestalla) , Bilbao recibe con los brazos abiertos a la artista plástica Lynette Yiadom-Boakye, una mujer hija de emigrantes ghaneses cuyo arte es la esperanza de todo afrodescendiente que quiera triunfar sin necesidad de pagar el peaje que aún tiene, en muchos lugares, el color de la piel.

Lynette Yiadom-Boakye desembarca en la ciudad vasca aceptando la invitación del Museo Guggenheim Bilbao a compartir todo su arte con un público que la necesitaba sin saberlo. Una oportunidad de enfrentarnos a los exuberantes óleos sobre lienzo o sobre lino rugoso de la británica de origen ghanés cuyas composiciones conforman hoy el trabajo de esta referente máxima de la nueva figuración internacional.

Relatos pictóricos de ficción que usa Yiadom-Boakye para que el visitante deje volar su imaginación mientras nos hace abrazar la poesía de unas obras que rompen barreras y nos asoman al sosiego de una masculinidad que se desnuda en estética camaradería.

Cuadros pintados de 2020 a este mismo año en los que la propia experiencia humana se convierte en el hilo conductor de ‘Ningún ocaso tan intenso’, que podrás visitar hasta el próximo 10 de septiembre en este Guggenheim que, también, dice no al racismo y sí a las personas. Cualquier otra cosa que vaya contra esta idea, nos repugna.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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