La desnudez nos es innata. Nacemos desnudos y pese a que nos visten y nos acicalen como a una muñeca de Famosa dadas las tradiciones, también morimos desnudos. Nuestros momentos más íntimos los llevamos a cabo sin ningún tipo de tejido sobre nuestra piel. Eso sin contar nuestro lavado diario o nuestros viajes a la playa que, de no ser vergonzosos, los disfrutamos a pleno sol y sin ningún tipo de tapujo. Pero, ¿has pensado alguna vez en entrenar como Dios y tu madre te trajo al mundo? Ahora puedes empezar a planteártelo.

París acoge el primer gimnasio nudista del mundo (o al menos que se conozca) situado en el centro deportivo que conforma la piscina municipal Roger Le Gall y que desde ya permitirá la práctica de entrenamientos cardiovasculares o musculación sin más atuendo que la propia piel. Una alegría para muchos hombres y mujeres que creen en los beneficios de entrenar sin uniforme como el aumento de la autoestima o el interés por superarse, la complicidad comunal y el acercamiento a una rutina mucho más sensitiva en olores y sudores (para gustos, las filias de cada uno).

Una nueva manera de enfrentarse a la carrera por conseguir la mejor versión de uno mismo, desestresarse o simplemente alegrarse la vista que solo tiene una única cortapisa: su horario. Y es que para aquellos que pensaran que según salieran por la mañana (y antes de ir a trabajar) podían entregarse al ejercicio más natural y son rozaduras, informales que el horario para esta nueva modalidad solo es de 21h a 23h, los lunes, miércoles y viernes.

A pesar de que el aforo del gimnasio es de 19 personas, ya son más de 400 solicitudes las que han sido recibidas y es que no solo el morbo acompaña a esta nueva tendencia que esperemos se implante en España. Un estilo de vida que aprovechan más y más personas cada día que no abrazan la idea autoimpuesta de vivir con ataduras, apostando por una normalidad que a la gran mayoría se le antoja anormal.

El escritor francés Michel Tournier decía que “la desnudez es un lujo que solo puede permitirse el hombre que se haya cómodamente rodeado por la multitud de sus semejantes” y sí, a nosotros nos encantan los lujos. París, on t’aime.

 

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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