Decia Alaska en los 80, de aquella bola de cristal, que no sabía qué tenía pero a todo el mundo le molaba. Lo mismo nos pasa con Martín Ciccioli (no confundir con Gigliola Cinquetti… vale, chiste malo), más conocido como Ciccio, un joven de pelo ensortijado y aspecto canalla, nacido en Argentina hace 24 años y que según Youtube será uno de los artistas imprescindibles del año musical en el que nos encontramos, sí, de 2019.

Quizá aún no hayas escuchado aún nada suyo (o sí, quién sabe) pero lo que si tenemos demasiado claro es que no vamos a dejar de bailar su flow a partir de ahora. Este artista 360º, es decir, músico que compone y produce de manera autodidacta se curtió bajo las influencias de un padre también músico pero de folclore tradicional. Con 16 primaveras y ya desde España empieza a componer bases musicales mientras estudia la carrera de Psicología (que su madre le había recomendado).

En 2018 y gracias al concurso ‘Yu en la ola’ de Radio Los40 gana el premio con su tema Piensa Primero. Su particular estilo a medio camino entre el folclore local argentino Mercedes Sosa o Atahualpa Yupanqui, el reggaetón de Ozuna, la electro-cumbia, el trap y ese techno que nos pone tan eufóricos hace que con su segundo tema, Maurike, nos entreguemos sin dudas a su nueva religión: el electro-urban.

Un estilo que él lidera sin vergüenza y poco reparo y muchas ganas de hacer bailar al personal hasta reventar las suelas de sus sneakers. Esto, unido a unos videoclips que son pura fantasía, permiten que desde ya nos preguntemos qué será lo siguiente de este Ciccio que, como decíamos, parece que a todo el mundo mola, que ha entrado por méritos propios en el roster de RLM con su sello Sin Anestesia y que tiene ese puntito que nos emboba y con el que, de ser teenagers, empapelaríamos más de una pared de nuestra casa. ¡Bienvenido a nuestras vidas, Ciccio!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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