y las ilegaliza. El gobierno de Justin Trudeau da el golpe en la mesa que necesitaba la comunidad LGTBI prohibiendo “la práctica despreciable y degradante de la terapia de conversión” (palabras del primer ministro).

Una nueva ley, conocida ya como la “LGBTQ2” (el “2” hace referencia a un Two-Spirit, la identidad cultural con la que algunos pueblos indígenas reconocen en una misma persona la dualidad de espíritus femeninos y masculinos) que instaura cuatro nuevos delitos en el Código Penal canadiense: obligar a una persona a que se someta a terapias de conversión, someter a un menor a una terapia de conversión en el extranjero, beneficiarse de la prestación de una terapia de conversión y publicitar o promover la práctica, sea cual sea la plataforma. Nada más que añadir, señoría. Bueno, sí. ¡GRACIAS, Canadá!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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