pero sin olvidarse del pasado. Y es que si una marca como la italiana ha logrado mantener casi 135 años de historia tras sus espaldas es gracias a la importancia que desde la casa le han otorgado a sus inicios, aquella época en la que su fundador, el griego Sotirios Voulgaris, abría su primera tienda en Paramythia para posteriormente viajar a Roma donde no solo abriría su segundo local sino que fundaría la empresa. Un negocio de joyas y artículos de lujo que desde el principio tuvo en la serpiente el animal que uniría pasado, presente y futuro.

Si la Dolce Vita fue la época de oro de Bulgari (no podríamos olvidar aquel collar de esmeralda, turquesa, amatista, diamante y oro amarillo), la serpiente fue (y sigue siendo) su seña de identidad. Un animal peligroso e hipnótico como pocos que Voulgaris no tuvo miedo en usar como referencia e inspiración de sus mejores piezas, las más codiciadas del momento. Un animal tótem usado por las mujeres más imponentes de la aristocracia, sociedad y del espectáculo, preferentemente, para epatar a su paso y para aquellos hombres pudientes que sabían cómo ganarse los favores femeninos.

Hoy, décadas después, la serpenti muda de piel y se transforma cual ave fénix en una imagen renovada de aquel reptil de los 60 pero sin perder en suntuosidad y simetría. Un buen momento para homenajearla con la reapertura de su tienda en el Paseo de Gracia en Barcelona, reformada recientemente por el famoso decorador Peter Marino. Una noche para la celebración que no quiso perderse nadie, una velada misteriosa y poderosa como uno de los animales más famosos de la joyería actual.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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