Nos ha salido del alma. Sí, DEARs no podemos decir otra cosa tras ver de qué modo las nuevas generaciones de la moda comienzan a emitir los nuevos códigos estéticos sobre la pasarela, teniendo en cuenta el sabio pasado, pisando fuerte sobre el presente y sin perder las ilusiones futuras. Algo que tiene muy claro y muy bien aprendido Andrés Zurru al que aplaudimos por la bravura de enfrentarse a los cánones pre-establecidos de ese macho alfa que reprime la libertad de cualquiera que no piense como él, de ese heteropatriarcado que encorseta (en muchas ocasiones) los sentimientos del que no quiere callar porque lo que le apetece es gritar.

La última edición MBFW Madrid nos deja un sabor de boca estupendo con las propuestas del diseñador, y ex alumno del IED Madrid, Andrés Zurru. Un tipo que nos deja con la boca abierta (y con ganas de mucho más) tras su segunda colección (Aberrance) inspirada en el punk, el estilo militar y la lucha contra cualquier homófobo sobre la faz de la tierra. Algo que, en primera instancia, podría recordarnos a trabajos de Westwood, Simons o Yamamoto pero que Zurru se encarga de hacer evolucionar cual imbatible Pokémon hasta dar con la verdadera fórmula de la liberación masiva.

Una colección que rompe fronteras, pisotea reglas, destroza cualquier tipo de límite impuesto por una sociedad que prefiere que callemos a que alcemos la voz y que gracias Zurru nos invita a luchar al ritmo de puro (muy puro) punk. Prendas que desafían al macho 2.0 tomando como arma esta nueva masculinidad que plantea Zurru y con la que no solo se siente uno invencible sino que se devuelven con descaro las piedras que la comunidad LGTBI+ sigue recibiendo.

Un self-expression que ni Madonna en sus años mozos con el que, definitivamente, se da un paso al frente en prendas que están llamadas no solo a vestirlas sino a aplaudirlas a su paso. Un DIY (do it yourself patrio) punkarra, macarra pero con sofisticado regusto clubber como extrapolado de cualquier club inglés de mediados de los 70 o del mismísimo Rock-ola años más tarde.

Una puesta en escena que altera los roles de género, elimina estereotipos, superpone colores, yuxtapone texturas y tejidos que cincelan a un hombre lo suficientemente hombre para llevar lo puesto lo que le venga en gana y hacer de sus cinturones, corsés y chokers su sayo.

 

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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