Sí, lo que lees. En tiempos donde lo que más nos gustaría sería pillar el puente aéreo y volar para olvidar estos meses de claustrofóbico retiro domiciliario (obligado), llega la firma de moda hispano-francesa y se encarga de que dejemos el desasosiego atrás porque nos vamos con ella a dar una vuelta al mundo a través de una colección pre-fall que reinventa los parámetros de lo que entendíamos por cultura pop.

Un nuevo acierto del diseñador georgiano Demna Gvasalia que aliándose con el fotógrafo Patrick Welde se encarga de presentarnos sus últimos diseños sobreimpresionados frente a monumentos claramente reconocidos del mundo entero y sin necesidad de pasar por lentos controles policiales que nos hagan perder el vuelo.

Una colección cargada de guiños noventeros, siluetas oversize y un fervor especial por el color negro o los logos con mensaje que está llamada a convertirse en carne de meme mientras el activismo político y esa llamada de atención a los fashion insiders se convierten en el combo perfecto para que hablen de Balenciaga por el simple hecho de hacerlo.

Estilos de lo más urbano para cuando el fresquete otoñal comience a mostrar la patita y que solo es un adelanto del potencial de una marca que más que morir de éxito sigue sumando likes y followers por rompedora y por haberse convertido en una de las firmas que más ha evolucionado y adaptado a los nuevos tiempos, teniendo en cuenta que la fundó Cristóbal Balenciaga en el San Sebastián de 1917.

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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