No sabemos qué tienen los toldos rojos de esos restaurantes centenarios que tanto nos engatusan con tan solo mirarlos. Nos pasa con Sénéquier en Saint-Tropez y nos pasa con el Bar Alegría en Barcelona. Una carta de referencia que, en el caso de este último, le ha permitido saltar del barrio de Sant Antoni al Born, porque él lo vale. Nada más.

Nos encantan las mezclas, las sinergias que confluyen para alegrarnos el día y esas terrazas que, de manera simbiótica, celebran que estamos en verano y que debemos exprimirlo al máximo. Por eso, brindamos por la idea que ha tenido The Barcelona EDITION de acoger, a modo pop-up, el mítico Bar Alegría que tantas historias de desfase gastronómico nos ha regalado. Una oportunidad, hasta finales de septiembre, de disfrutar del nuevo emplazamiento de aquella taberna (con sifones decorando las mesas y encurtidos a granel) de nuestros mayores que durante unos meses sustituirá la terraza del Bar Veraz, el restaurante de cocina de mercado del hotel, y que dará un gran chute de energía renovada a este local centenario que sabe cómo hacerte feliz.

La combinación perfecta para un verano que de 12,00h a 23,00h se vivirá en el Alegría a golpe de sus grandes éxitos de siempre, tras los que nos reencontramos con la inconfundible mano de Tomás Abellán, acierto seguro. ¿Qué debemos pedir? Pues, sin duda, su ensaladilla rusa clásica con pan feo, la ensaladita de tomate cherry con escabeche de albahaca y albahaca fresca, su tortilla trufada (todo un must del Bar Alegría) con trufa negra y cebolla confitada o el bikini de la infancia de Tomás, con mozzarella fresca, jamón ibérico y trufa negra, todo ello ejecutado con el buen hacer del Alegría desde las cocinas de The Barcelona EDITION, con el chef Pedro Tassarolo a los mandos. La pareja de este año es, sin duda, la formada por estos dos. ¡Bon profit!

Posted by:Bru Romero

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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